Pólipos nasales: síntomas, causas, diagnóstico y tratamiento

Pólipos nasales: síntomas, causas, diagnóstico y tratamiento

🩺 Nota médica — Este artículo tiene fines informativos y no sustituye el consejo médico profesional. En ningún caso reemplaza una consulta o atención por parte de un profesional de la salud cualificado.

Los pólipos nasales son formaciones benignas, blandas y de aspecto gelatinoso que crecen en la mucosa de la nariz y de los senos paranasales. No son un tumor: son el resultado visible de una inflamación crónica. Suelen nacer en la zona de los senos etmoidales y del meato medio, y desde allí se proyectan hacia la cavidad nasal. Los pólipos que se originan en el seno maxilar son menos habituales; los llamados pólipos antrocoanales, por ejemplo, aparecen sobre todo en niños y adultos jóvenes y suelen ser de un solo lado.

El término médico completo es rinosinusitis crónica con pólipos nasales (RSCcPN). Las guías europeas EPOS 2020 la definen como la presencia durante al menos 12 semanas de dos o más síntomas (uno de ellos, obstrucción nasal o secreción), con pólipos visibles en ambos lados de la nariz en la endoscopia o en el escáner.

Síntomas de los pólipos nasales

Los síntomas más característicos son:

  • Congestión u obstrucción nasal persistente, sobre todo por ambos lados
  • Secreción nasal (rinorrea) o sensación de moco que baja por la garganta
  • Pérdida o disminución del olfato (hiposmia o anosmia), y como consecuencia, alteración del gusto
  • Dolor o sensación de presión en la cara y la frente
  • Dolor de cabeza y, a veces, dolor en las muelas superiores
  • Ronquidos y sueño de mala calidad

La pérdida del olfato es uno de los síntomas que más afecta a la calidad de vida. En los ensayos clínicos con pacientes con poliposis grave, entre el 74 % y el 79 % de los participantes presentaba anosmia al inicio del estudio.

Cuando los pólipos son muy voluminosos o la enfermedad se prolonga, pueden aparecer complicaciones: crisis de asma, apnea obstructiva del sueño y, en casos extremos, deformidad de la pirámide nasal o separación de las fosas nasales.

Consulte con un ORL si: la obstrucción o la pérdida de olfato duran más de 12 semanas, si repite los episodios de sinusitis o si los síntomas empeoran el sueño o el asma.

Acuda a urgencias si presenta: hinchazón o enrojecimiento alrededor de un ojo, visión doble o pérdida de visión, fiebre alta con dolor de cabeza intenso, rigidez de nuca o confusión. Pueden indicar una complicación de una sinusitis.

Atención a los pólipos de un solo lado: una masa que afecta solo a una fosa nasal, que sangra o que crece rápido no debe asumirse como un pólipo inflamatorio común. Requiere estudio por imagen y, en ocasiones, biopsia para descartar otras lesiones (como el papiloma invertido).

¿Cuáles son las causas y los factores de riesgo?

La causa exacta no se conoce del todo. Se sabe que se trata de una inflamación crónica de la mucosa y que, en la mayoría de los pacientes de países occidentales, predomina la llamada inflamación «tipo 2», con abundancia de eosinófilos. Se asocian a los pólipos nasales:

  • Asma: es la enfermedad asociada más frecuente. Muchos pacientes tienen ambas.
  • Enfermedad respiratoria exacerbada por aspirina (EREA o tríada de Samter): pólipos, asma y reacción a la aspirina y a otros antiinflamatorios. Suele cursar con pólipos más agresivos y recidivantes.
  • Alergias y rinitis alérgica, aunque no todos los pacientes con pólipos son alérgicos.
  • Fibrosis quística (especialmente en niños y adultos jóvenes) y otras enfermedades poco frecuentes, como la discinesia ciliar primaria.
  • Rinosinusitis fúngica alérgica, una forma específica ligada a hongos.
  • Infecciones crónicas de los senos, como factor que perpetúa la inflamación.
  • Factores ambientales, como el tabaco o la contaminación del aire, que se asocian a inflamación crónica de las vías respiratorias. En el caso concreto de los pólipos, la evidencia es menos sólida que para el asma o la sinusitis.

¿Cómo se diagnostican los pólipos nasales?

El primer paso es consultar a un otorrinolaringólogo. El diagnóstico suele combinar:

  1. Historia clínica: duración de los síntomas, antecedentes de asma, alergias, intolerancia a la aspirina o antiinflamatorios, antecedentes familiares y cirugías previas.
  2. Endoscopia nasal: una pequeña cámara flexible permite ver los pólipos directamente. Es la prueba clave. El médico puntúa el tamaño de los pólipos de cada lado en una escala de 0 a 4 (puntuación total de 0 a 8), que sirve para seguir la evolución.
  3. TAC de senos paranasales: muestra la extensión de la enfermedad en los senos y es la prueba de imagen de elección antes de una cirugía. La resonancia magnética se reserva para sospechas específicas (por ejemplo, lesiones atípicas o de un solo lado).
  4. Pruebas de olfato: miden objetivamente la pérdida de olfato.
  5. Pruebas de alergia (cutáneas o análisis de sangre) y, según el caso, recuento de eosinófilos, para orientar el tratamiento.
  6. Estudio de fibrosis quística en niños con pólipos.
  7. Cuestionarios de calidad de vida (como el SNOT-22), que ayudan a medir el impacto real de la enfermedad y la respuesta al tratamiento.

Tratamiento de los pólipos nasales: del spray a la cirugía

El objetivo no es solo «quitar» los pólipos, sino controlar la inflamación que los produce. Por eso el tratamiento sigue una escalera de pasos, que el especialista ajusta a la gravedad y a las enfermedades asociadas.

1. Lavados nasales y corticoides intranasales (primera línea)

Los lavados con suero salino y los corticoides en spray o gotas son la base del tratamiento. Reducen la inflamación y pueden disminuir el tamaño de los pólipos pequeños o moderados. Se usan de forma continuada y se evalúa la respuesta tras varias semanas o meses (las guías hablan de al menos tres meses de tratamiento antes de pasar a otros escalones).

2. Corticoides orales en ciclos cortos

Cuando los síntomas son intensos o los sprays no bastan, se pueden pautar ciclos cortos de corticoides en comprimidos. Reducen los pólipos con rapidez y mejoran el olfato, pero el efecto suele ser temporal y tienen efectos secundarios: elevación de la glucemia y de la tensión arterial, insomnio, cambios de humor y, con ciclos repetidos, riesgo de afectación ósea. Por eso hay que valorar con cuidado a los pacientes con diabetes, hipertensión u otras enfermedades previas. Los expertos de EUFOREA no recomiendan el uso prolongado de dosis bajas de corticoides orales en la poliposis nasal.

3. Antibióticos: solo si hay infección

Los antibióticos no tratan los pólipos en sí. Se reservan para los episodios de infección bacteriana asociada.

4. Fármacos biológicos (poliposis grave o recidivante)

Son anticuerpos que se administran en inyección subcutánea y actúan sobre la inflamación tipo 2. Tres de ellos están aprobados para la poliposis nasal: dupilumab, omalizumab y mepolizumab. Se plantean en pacientes con enfermedad grave que siguen sin control a pesar del tratamiento médico, de los ciclos de corticoides orales o de una cirugía previa. Las recomendaciones EPOS/EUFOREA piden que se cumplan al menos tres de cinco criterios (por ejemplo, evidencia de inflamación tipo 2, necesidad repetida de corticoides orales, calidad de vida muy afectada, pérdida de olfato o comorbilidad con asma).

5. Cirugía

Se plantea cuando los pólipos siguen causando síntomas tras un tratamiento médico bien hecho (en general, al menos tres meses de corticoide intranasal y un ciclo corto de corticoides orales). Existen dos grandes opciones:

  • Polipectomía: extirpación de los pólipos visibles mediante un instrumento que corta y aspira. Puede hacerse de forma ambulatoria y, en pólipos pequeños, accesibles y poco extensos, bajo anestesia local. Al no actuar sobre los senos, la recidiva es más probable.
  • Cirugía endoscópica de los senos paranasales (CENS o FESS): con un endoscopio y bajo visión ampliada, el cirujano retira los pólipos y abre los senos afectados para que drenen y para que los sprays lleguen mejor después. En la mayoría de los casos se realiza en el hospital y con anestesia general. Es la técnica de elección cuando la enfermedad afecta a los senos o cuando hay pólipos grandes o bilaterales. 

Tras la operación, el tratamiento médico no termina: los lavados y los corticoides en spray se mantienen para retrasar o evitar que los pólipos vuelvan a formarse.

Riesgos y complicaciones de la cirugía de pólipos nasales

Como toda intervención, la cirugía de los pólipos nasales tiene riesgos. Conviene conocerlos antes de decidir, y elegir un equipo con experiencia en cirugía endoscópica nasosinusal.

Complicaciones leves o frecuentes

  • Sangrado nasal en los primeros días, costras y congestión transitoria
  • Adherencias entre estructuras de la nariz (sinequias), que el ORL controla en las revisiones
  • Infección o dolor facial
  • Formación de mucoceles (acúmulo de moco en un seno) a medio plazo, poco habitual
  • Mejoría incompleta del olfato o, rara vez, empeoramiento

Complicaciones graves (poco frecuentes)

  • Hemorragia importante que requiere transfusión
  • Fístula de líquido cefalorraquídeo (pérdida de líquido por una lesión en la base del cráneo) y, excepcionalmente, meningitis
  • Lesión de la órbita: hematoma, visión doble o pérdida de visión

¿Qué tan frecuentes son?

  • Un estudio estadounidense con más de 62.000 cirugías endoscópicas de senos (2003-2007) halló una tasa global de complicaciones mayores del 1,00 %: fístula de líquido cefalorraquídeo, 0,17 %; lesión orbitaria, 0,07 %; hemorragia con transfusión, 0,76 %.
  • En una serie de 1.395 pacientes de un hospital universitario de Arabia Saudí, las complicaciones mayores fueron del 0,2 % y las menores, del 2 %; la más frecuente de estas últimas fueron las adherencias.
  • En 1.190 pacientes operados con instrumental motorizado en Israel, las complicaciones mayores fueron del 0,31 % y las menores del 1,37 %.

Las cifras varían según el periodo, el tipo de paciente y la definición de complicación. En conjunto, las series modernas indican que las complicaciones mayores son infrecuentes. Una revisión sistemática de más de 200.000 pacientes asoció el uso de navegación por imagen con menores tasas de complicaciones orbitarias, y la experiencia del cirujano es un factor decisivo.

Cuándo llamar a su médico tras la operación: sangrado que no cede, fiebre, dolor o hinchazón alrededor del ojo, alteraciones de la visión, salida de líquido claro por la nariz o dolor de cabeza intenso.

¿Pueden volver a aparecer los pólipos nasales?

Sí. Los pólipos nasales pueden reaparecer después de la cirugía porque la intervención los elimina, pero no acaba con la inflamación que los provoca.

El riesgo de recidiva varía según el paciente y el tiempo de seguimiento. Un estudio observó que los pólipos reaparecieron en el 35 % de los pacientes a los 6 meses, el 38 % al año y el 40 % a los 18 meses. Otros estudios han registrado tasas más bajas, aunque el riesgo puede persistir durante años.

El asma, la rinitis alérgica, la inflamación con abundantes eosinófilos y las cirugías previas aumentan el riesgo de recidiva.

¿Cómo reducir el riesgo de que reaparezcan?

  • Realizar lavados nasales y utilizar corticoides nasales según las indicaciones del otorrinolaringólogo.
  • Controlar el asma y las alergias asociadas.
  • Evitar el tabaco.
  • Acudir a las revisiones médicas para detectar posibles recidivas.
  • En casos seleccionados, valorar tratamientos específicos, como la desensibilización a la aspirina o los medicamentos biológicos.

Aunque los pólipos pueden reaparecer, el seguimiento médico y el tratamiento adecuado ayudan a controlar la inflamación y a reducir el riesgo de nuevas recidivas.

¿Tiene dudas sobre sus síntomas?

Si los síntomas persisten, un otorrinolaringólogo puede ayudarle a identificar la causa y valorar las opciones de tratamiento más adecuadas para su caso.

Si lo necesita, el equipo de Turquie Santé puede orientarle y ponerle en contacto con médicos asociados. Puede realizar su consulta en línea de forma gratuita y recibir una respuesta en un plazo de 24 horas.



Taqwa Mansouri Este artículo fue redactado por - Taqwa M.

"Periodista médica especializada en divulgación científica, pongo mi experiencia al servicio de una información clara y accesible. Para Turquie Santé, diseño contenidos basados en datos médicos actualizados, en colaboración con especialistas de las clínicas asociadas. Mi compromiso es transmitir una información fiable, transparente y conforme a los estándares médicos internacionales."

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Op.Dr. Murat YAMAN M.D check

"Especialidad principal : Cirugía plástica, reconstructiva y estética. Años de experiencia : 11 años. Formación destacada : Facultad de Medicina de la Universidad Osmangazi (1995-2003); especialización en Cirugía Plástica, Reconstructiva y Estética, Universidad Celal Bayar (2009-2015); curso básico de microcirugía, Asociación de Microcirugía Reconstructiva de la Universidad Hacettepe. Trayectoria profesional : Hospital de Formación e Investigación Kartal Dr. Lütfi Kırdar (2015-2021); Hospital Medical Park Göztepe, Facultad de Medicina de la Universidad Bahçeşehir (2021); Hospital Lokman Hekim Estambul (desde 2022). Áreas de competencia : Botox, liposucción, rinoplastia (nariz, mentón), reconstrucción del pezón. Membresías : Asociación Turca de Cirugía Plástica, Reconstructiva y Estética; Asociación de Cirugía Plástica Estética; Asociación de Cuidado de Heridas; ACELEMDER – Asociación de Cirugía de Mano de Urgencia y Microcirugía. Idiomas : Turco."

Este contenido ha sido revisado médicamente por - Op.Dr. Murat YAMAN M.D — Especialista en Cirugía Estética

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