Aunque la revolución de la radioterapia ha venido marcada sobre todo por la tecnología de resonancia magnética (RM),se acaba de inventar una solución innovadora más sofisticada para guiarla. Se trata de la IRM-LINAC. Esta milagrosa combinación de IRM y acelerador lineal de partículas (LINAC) proporciona una precisión sin igual en el tratamiento del cáncer.