¿Se le están retrayendo poco a poco las encías, sus dientes parecen más largos y empieza a sentir molestias o incluso sensibilidad al frío y al calor? Los injertos de encía sirven para restaurar lo que poco a poco se ha vuelto frágil. No sólo ayuda a proteger las raíces de los dientes, sino también a recuperar una sonrisa más equilibrada, más sana y más cómoda en el día a día. Es una solución discreta pero a menudo decisiva para recuperar la confianza en uno mismo y preservar la salud bucodental a largo plazo.
































































































