La retinopatía del prematuro (ROP) representa una afección oftalmológica grave que afecta a neonatos nacidos antes de las 32 semanas de gestación. Se caracteriza por el crecimiento desorganizado de vasos sanguíneos en la retina, proceso que puede derivar en desprendimiento de retina y pérdida visual irreversible si no se interviene oportunamente.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud, la ROP constituye la segunda causa de ceguera evitable en menores de edad en países de ingresos medios. La detección precoz mediante exámenes oftalmológicos seriados entre las 4 y 6 semanas de vida postnatal resulta determinante para identificar estadios tempranos y aplicar tratamientos que preserven la función visual.
En Turquía, centros oftalmológicos especializados en patología pediátrica ofrecen protocolos de tratamiento ROP que incluyen terapia anti-VEGF, fotocoagulación láser y vitrectomía pars plana según la gravedad. Los equipos médicos realizan seguimiento longitudinal de recién nacidos en riesgo, evaluando factores como peso al nacer, edad gestacional y exposición a oxígeno. Este enfoque integral reduce significativamente las tasas de progresión a estadios avanzados, permitiendo que entre 87 y 92% de los casos tratados mantengan visión funcional.




























































































































