A veces hay un instante preciso, casi imperceptible, donde todo cambia: un vaso que se resbala, una pierna que deja de responder, una palabra que se niega a salir. El ictus llega sin aviso, y a menudo, en el silencio de las primeras horas, se impone una convicción visceral: "Quiero recuperarme. Quiero volver a ocupar mi lugar en mi vida."
Pero, ¿cómo reconstruirse cuando los cimientos parecen tambalearse? ¿Cómo recuperar la soltura de un gesto, la fluidez de una palabra, esa confianza íntima que nos acompañaba cada día?
La rehabilitación post-ACV va mucho más allá de las técnicas de readaptación. Es un proceso de reconquista que involucra al ser en su totalidad: cuerpo, mente y voluntad. Cada movimiento repetido, cada estímulo, cada sesión se convierte en un paso hacia la reapropiación de uno mismo.
En Turquía, centros de excelencia han desarrollado enfoques intensivos y personalizados, donde la tecnología de vanguardia en neurología se pone al servicio de un objetivo único: potenciar estos avances y acelerar el regreso a una vida autónoma y plena.








