Cuando se recibe un diagnóstico oncológico, la primera reacción suele estar marcada por la incertidumbre, el miedo y las preguntas sobre el futuro. En este camino difícil, la cirugía oncológica aparece como una de las armas más eficaces para dar una oportunidad real de curación.
En Turquía, los cirujanos oncológicos trabajan mano a mano con equipos multidisciplinarios, oncólogos médicos, radioterapeutas y especialistas en diagnóstico, para ofrecer un tratamiento personalizado y con el objetivo de brindar al paciente no solo una mejoría clínica, sino también esperanza y calidad de vida.