La hidronefrosis es una dilatación del riñón provocada por una obstrucción urinaria que impide el drenaje normal de la orina. Esta acumulación de líquido puede originar daño renal progresivo e insuficiencia renal si no se interviene a tiempo. Contrariamente a lo que a veces se piensa, la mayoría de los casos, sobre todo los leves, se resuelven con seguimiento conservador: los estudios disponibles muestran que solo entre un 15% y un 35% de los casos requieren finalmente cirugía, una proporción que aumenta con la gravedad de la dilatación.
El diagnóstico de la hidronefrosis se realiza mediante ecografía, tomografía computarizada o resonancia magnética, permitiendo identificar el grado de dilatación y la causa subyacente. En Turquía, los centros de urología de referencia utilizan tecnología de imagen de última generación para evaluar con precisión la extensión de la lesión, y ofrecen opciones personalizadas (drenaje percutáneo, catéter ureteral, cirugía reconstructiva) según la causa, priorizando la preservación de la función renal con seguimiento postoperatorio exhaustivo cuando la cirugía es necesaria.
































































