¿Ese dolor de rodilla que no se va desde la lesión o desde aquel mal movimiento sigue ahí semana tras semana? Cuando el reposo, la fisioterapia o los antiinflamatorios ya no bastan, operarse el menisco suele ser el siguiente paso lógico: menos dolor, más movilidad y una articulación mejor protegida de cara al futuro.
En Turquía, esta intervención se realiza casi siempre por artroscopia, una técnica poco invasiva que deja cicatrices mínimas, duele menos después de la operación y permite volver a caminar con normalidad mucho antes que con la cirugía tradicional. A esto se suma que los hospitales del país cuentan con cirujanos ortopédicos con años de experiencia y quirófanos bien equipados, todo a un precio que suele quedar muy por debajo del que se paga en buena parte de Europa.

















































































